La legendaria radiodifusora juvenil que marcó una época en la historia de la radio, Rock 101, regresó con todo y sus voces más representativas. Platiquemos sobre esta radiodifusora y de su resurgimiento.
Se trata, sin lugar a dudas, de una de las noticias más destacadas de la radio en los últimos años, porque hablar de Rock 101 es referirse a un ícono de la radiodifusión y de la juventud mexicana de los años ochenta y noventa.
Rock 101 vuelve no a través de las ondas hertzianas, sino a través de Internet. Y sus impulsores están felices. “Porque siempre hemos esperado este momento…”, dice Luis Gerardo Salas en uno de los promocionales de la estación. En otros, tanto él, como Dominique Peralta, celebran, se divierten, se regodean con su retorno: “Navegando en el barco de la revolución digital…”, “Redefiniendo el futuro, nuestro futuro… Rock 101”, “Más hippies que nunca”, “Reinventando la geografía musical del mundo”, “Más allá de aquello llamado radio”, etc.
Creatividad, innovación, buenas voces, buena música (de antes y de ahora), en conjunto con la madurez y la experiencia de sus creadores, harán de Rock 101 a un nuevo ícono de la radio por Internet, como en su momento lo hizo WFM, cuando decidió también incorporar una señal adicional en la red.
La transmisión a 128 Kbps comenzó el pasado 26 de enero, pero fue hasta el 4 de febrero que inició con una programación formal y locutores en vivo.
Entrevistado por La Jornada, Luis Gerardo Salas dijo: “Sonará a lo que sonaría Rock 101 de no haber acabado, con música actual de calidad; temas poco atendidos entre 1994 y 2009, y piezas de catálogo o idea musical que identificaron al concepto anterior”.
Esta programación se apoyará con algunas de las voces que hicieron historia en la radio: el mismo Salas, Dominique Peralta, Abel Membrillo, Vicente Solís y Jorge García Negrete. Los que no estarán, por ahora, serán Lynn Fainchtein y Jaime Pontones, como se notificó a través de twitter.
Para aprovechar todas las bondades de la convergencia, se apoyarán en dispositivos móviles, como el iPhone y el laptop, y en una alianza estratégica con Apple para que desde su portal se descargue la aplicación Rock 101. También harán uso de las redes sociales: Facebook y Twitter para interactuar con sus ciberescuchas.
En mayo del año pasado, Rock 101 volvió a ser noticia al celebrarse los 25 años de su creación. Luis Gerardo Salas concedió diversas entrevistas sobre el aniversario. Hubo mucha nostalgia y sus seguidores pidieron a gritos su regreso. Como parte de la celebración, Ibero Radio se convirtió en Rock 101. Fue todo un éxito y de ahí vino el impulso para recuperar el proyecto.
Aunque las nuevas generaciones no conocieron Rock 101, saben de sus aportaciones. Y conviene recordar aquí algunos datos históricos, recuperados a partir de un comentario que hice en mayo de 2009 en Radio Educación.
Rock 101 lanzó por primera vez su señal el primero de junio de 1984, desde sus estudios entonces ubicados en Insurgentes Sur 1870, donde se encontraban las demás estaciones del Núcleo Radio Mil. El proyecto fue impulsado por Luis Gerardo Salas, sobrino de E. Guillermo Salas Peyró, accionista mayoritario del Núcleo Radio Mil, grupo radiofónico que años después fue vendido a la familia Huesca.
Rock 101 destacó, sobre todo, por la programación de grupos de rock que esporádicamente o nunca habían sido escuchados en radio, por la transmisión de conciertos en vivo, por su locución, por el lenguaje coloquial utilizado, de joven a joven, muchas veces irreverente, pero funcional para atraer a nuevos radioescuchas y más anunciantes. Además, como decían sus creadores, se buscó acabar con la idea de que el rock está asociado con las drogas, el sexo y la rebeldía sin fundamento.
De la emisora sobresalieron, además de Luis Gerardo Salas, Lynn Fainchtein, Jaime Pontones y Jordi Soler. También ahí estuvieron Iñaqui Manero y Dominique Peralta, entre otros apasionados de la radio que después desarrollarían nuevos conceptos radiofónicos cuando Rock 101 fue desaparecida.
Rock 101 fue un proyecto exitoso durante una década. A principios de 1994, Luis Gerardo Salas y su equipo renunciaron a la estación. Tal parece que las diferencias entre algunos de los pioneros de la emisora y el desinterés hacia Rock 101 de quien entonces era director general del grupo radiofónico, Roberto Ordorica, hundieron el proyecto radiofónico. Luis Gerardo Salas fue sustituido por Dominique Peralta y ésta al poco tiempo por Jordi Soler.
En julio de 1995 Jordi Soler dejó la gerencia de Rock 101 a Germán Huesca, hijo del nuevo accionista del Núcleo Radio Mil, Edilberto Huesca, quien ya poco quiso y pudo hacer por recuperar los ratings y los ingresos publicitarios que tuvo en su mejor época la emisora. El 16 de agosto de 1996, 12 años y mes y medio después de su creación, Rock 101 se convirtió en Código 100.9, dando fin, como decía, a uno de los conceptos radiofónicos más importantes de la radio en México.
El cierre de Rock 101 generó muchas protestas, pero los directivos del Núcleo Radio Mil no dieron marcha atrás, como ha ocurrido con otros cambios de concepto en la radio. En 1996, Iñaqui Manero dijo que la muerte de la emisora no fue por rating o incompetencia. “Yo creo —dijo— que la idea era matar lentamente la estación, sin darle combustible hasta que cayera y pudieran comprobar que el formato no funcionaba”.
Rock 101 ha sido tema de tesis universitarias, de libros e infinidad de artículos periodísticos. Parte de su historia la escribimos Alberto Esquivel y el autor de este blog en el libro Las Mil y Una Radios (McGraw-Hill Interamericana Editores), cuyo capítulo correspondiente incorporamos aquí. En Wikipedia es probablemente una de las radiodifusoras con más información sobre su origen y desarrollo.
Pero lo que hizo a Rock 101 fueron, por supuesto, sus radioescuchas. Por ejemplo, mi hermano Gerardo Belmar, un poco mayor que yo, tenía encendida la radio en el 100.9 de la FM, día y noche. Y participaba en sus concursos, hablaba a la estación y asistía al “antro” de Luis Gerardo en Insurgentes. También en una ocasión ganó un concurso de dibujo al que se convocó en el programa Mujeres, coma, rock and roll. Por él, conocí a Rock 101 y al NRM.
Supongo que como él y como yo, miles de radioescuchas vivimos Rock 101. ¿Es su caso? ¿qué opina de este regreso? ¿se puede considerar un suceso en la radio? Y es que, a mi parecer, no ha pasado algo extraordinario en la radio abierta en los últimos años ¿o me equivoco? ¿qué significa que Rock 101 regrese a Internet y no a la radio abierta?
¡Bienvenidos sus comentarios! También puede enviar sus opiniones a twitter.com/telecomymedios. Le recuerdo que los viernes puede leer mi columna “Telecom y Medios” en la sección Cartera de EL UNIVERSAL. La semana pasada el tema fue “Telcel y su poder sustancial”. (El Universal)