Se lanzó una nueva temporada radial con algunas caras nuevas. Las voces más escuchadas de las emisoras que apuntan al público joven (líderes en el rating) cuentan la fórmula para mantenerse vigentes. Además, los programadores revelan los cambios que hacen… para que nada cambie.
Hay una fórmula radial que por vieja no deja de ser efectiva: dar al oyente lo que le pide y acompañar sin molestar.
Explícita o no, ésa es la ley que guía a las radios que a diario buscan seducir al cada vez menos fiel y más volátil público joven. En Mendoza esa tarea está en manos de decenas de FM -la frecuencia joven por excelencia- pero pocas pueden arrogarse el título de ser las más populares.
Las que se suben al podio son Emisora del Sol 100.9, Emisora Cooperativa y Radio Brava, y algunas de sus voces y programadores cuentan la fórmula del éxito.
Todas lanzaron nueva programación en febrero no sólo para marcar la diferencia con las transmisiones de verano sino también para anunciar estrenos y algunos cambios.
Lo que ninguna radio oculta es que su programación es su identidad. “El enfoque nuestro para 2010 es: ‘24 horas con buenas canciones’. Apuntamos a los más jóvenes que son nuestro público más fiel. Nuestros sondeos nos demostraron que cuando los chicos ponen una radio eligen la nuestra”, cuenta con orgullo Raúl Guzmán, Director de Brava y Bravamaníaco 01, como le gusta definirse a sí mismo.
La radio tuvo sus vaivenes durante un buen tiempo pero en los últimos meses fue consolidando su enganche con los adolescentes y, de paso, sus familas.
A ese blanco apunta desde hace años Emisora Cooperativa y pega en el centro casi desde su inicio, algo que refuerzan en este 2010. “Potenciamos los hits y buscamos la fidelización del rango de 13 a 20 años. Ese sector lo venimos manejando desde 1993 y el ranking de la Coope, los llamados o el pedido de temas me parece que logra que ellos se enganchen a la radio”, dice Rodolfo Barbuzza, Gerente de programación de Emisora Cooperativa.
La Coope, como le dicen sus seguidores, renovó programación en febrero y estrenó nueva voz femenina. El aire se renovó con la voz de Marianela Bomprezzi, quien surgió del reality de la radio y se ganó su propio espacio en la mañana buscando llenar el lugar que dejó el colombiano Andrés Noguera, que llevó su musical acento a la 100.9.
El libro de pases se nutrió con esta incorporación y aprovecharon para hacer un reacomodamiento a sus 17 horas de programación en vivo.
El 8 de febrero 100.9 lanzó su nueva programación en la que Andrés, junto a Virginia Rizzi, hace “Hora Pico” de 9 a 13.
“Sin dudas 100.9 tiene mayor alcance y maneja mayor número de audiencia y aunque cada radio tiene definido su público, es una buena posibilidad de desarrollarme como periodista. Tuve la fortuna de que me invitaran a sumarme a su equipo de trabajo y acepté”, dice el colombiano sobre su pase.
La llegada de Andrés Noguera sirvió para consolidar una tendencia que la radio espera mantener y que la diferencia de sus colegas cercanas.
“Desde hace un par de años se busca apuntar más alto en la edad de audiencia. Buscamos mayores de 17 años, apuntamos al adulto joven. Hoy una persona de 50 años, tiene 20 años de FM. Somos multitarget, somos una radio interactiva, hincapié a la palabra, además del carisma de los conductores”, explica Maximiliano ‘Poli’ Ábalos, coordinador general de la Estación del Sol 100.9.
Desde capturar la atención adolescente hasta seducir a treintañeros, las voces de la radio creen que el truco está en dar al oyente lo que pide. Pero ¿qué es lo que el público quiere? “Al oyente mendocino lo que le gusta es participar.
A pesar de que Mendoza es una ciudad chica y los premios son irrisorios económicamente hablando, lo que gusta a la gente es que haya alguien que les dé, que los escuche y les hable de sus artistas favoritos. El oyente no es tonto”, asegura Andrés Noguera.
El factor identificación también es clave para satisfacer necesidades.
“Me veo reflejada en los chicos porque yo también estaba pendiente del puesto número uno del ránking. No subestimo a nadie y damos importancia a ese mensajito que se preocupan en mandar y armamos juegos para ellos. Pasamos reggaetón que es algo que escuchan pero también estamos atentos a si piden cosas nuevas”, apunta Marianela Bomprezzi, de la Coope. Para Silvia Santos, voz experimentada de Brava, la fórmula es más sencilla: “Muchos agradecen la compañía amena y que no le llenamos el cerebro de palabras. Los conductores tenemos una intervención corta”.
Lo que son y lo que hacen las radios de Mendoza es una mezcla de intencionalidad e intuición que a estas radios les dio buenos resultados. “A nosotros nos fueron cambiando el ritmo los oyentes. Ellos marcan la radio que quieren. El otro ajuste se lo doy yo con los ritmos de moda que ponemos y las decisiones que tomamos sobre qué radio queremos”, sostiene Raúl Guzmán.
Su colega Rodolfo Barbuzza añade: “El 90% del encendido de la radio lo maneja el rango que llamamos 13/20 y estoy convencido de que no están atados al locutor sino a la marca de la Coope. Aquí creo que no son tan fuertes las voces como la marca en sí misma. La Coope es teen por excelencia”.
Pero no siempre se trata de satisfacer al oyente sino de darle otras opciones. “Nosotros mostramos el producto y los oyentes se acoplan. Ya no hay tanto de eso que ellos llamen para programar la música. Nosotros, por ejemplo, no pasamos reggaetón, luchamos para no pasarlo porque creemos que es una moda pasajera”, expresa Maximiliano Ábalos.
Las radios ahora tienen señal digital, página web y fans en Facebook pero todos insisten en que la tradicional forma de hacer radio es lo que los mantiene a flote.
“Hacemos lo que nos gusta y lo peor es que nos sale bien”, dice riendo Guzmán, de Brava. Entonces ¿dónde está la clave del éxito? Todos la encuentran en el pragmatismo: “Salir a la calle y escuchar en los negocios o en los taxis qué radio suena, ése es el mejor sondeo que hay”, agrega Raúl Guzmán.
“Somos buena onda y es la radio que a mí me gusta escuchar”, dice Santos, revelando su propia fórmula de trabajo; Poli Ábalos recurre al espíritu radial para garantizar que aún tienen mucho para dar: “Sabemos que la radio no va a morir nunca. Es gratis, es instantánea y te hace compañía”. (Lon Andes,Argentina)